Blogia
yogastronomia

Lograda armonía entre comida y vino

 

Menú generoso en el restaurante Basset de Vic

 

La combinación correcta entre comida y vino se convierte en bendición para el comensal del Basset, un céntrico restaurante en el casco antiguo de la ciudad de Vic, que destaca y encanta por el vino que oferta en su menú. Con afrutado aroma y fina textura, un vino tinto de la cuenca del Mediterráneo beneficia a un generoso menú de tres abundantes platos más postre. Una armonía entre comida y vino más que lograda.

Cocina catalana y de mercado es el lema comercial de este restaurante que llega a la mesa con una tradicional crema de verduras todavía terminando de hervir en el plato. A pesar de no alcanzar la originalidad que mereciera un toque de modernidad en el diseño, la crema es servida con rapidez y acompañada muy acertadamente de un vinagre balsámico que, no conforme con decorar, conecta genial en sabor con éste alimento casero.

De segundo plato el Basset oferta una paella mar y montaña que no alcanza el nivel de exigencia requerido para un plato tan delicado. Falta de sabor y demasiada sequedad en el arroz convierten en difícil tarea conseguir acabar con el plato. Se echa en falta color, variedad gastronómica, y el sabor de unas verduritas que hubieran elevado notablemente la gracia de una paella que podría haber sido todavía “más catalana”. Como tercer plato el cliente se merece una explosión de sabor. Y la tiene. Se recrea con un sabroso filete de salmón bañado en una salsa de naranja en su justa cantidad y textura. El postre no destaca ni por una elaboración propia ni por llegar a tiempo. Más bien se retrasa en exceso y el huésped lo recibe con ganas de pedir el café.

El Basset es un local mimado por un personal que trabaja a gusto. El servicio es desigual. La diferente experiencia de unos y otros camareros dificulta la consecución de un trato igualitario. No obstante, el cliente no se siente desatendido, aunque, eso sí, puede que sus peticiones entre un y otro plato se retrasen. Peticiones como la falta de agua y de pan indispensables de ser resultas al momento. En cuanto al diseño del lugar, sus comedores se suman al resto de bodegones que optan por conservar fielmente restos de la arquitectura tradicional, al mismo tiempo que aportan un aliento de modernidad que tanto maravilla al comensal. Un ambiente hogareño con un toque elitista que deja la huella de una buena intención culinaria.

0 comentarios